Una boda es un acontecimiento feliz, pero cuando alguno de los novios (o ambos) vienen de familias con padres separados, el casamiento puede volverse un absoluto infierno de peleas y las mesas, el ring de batalla.
Organización tradicional de la mesa principal
La mesa presidencial o principal es rectangular, al contrario que las del resto de los invitados que generalmente son redondas; allí deben sentarse los más cercanos a la pareja: Padres, la madrina, el padrino y, en el caso de los católicos, el sacerdote que ofició la ceremonia. Deben sentarse en orden de izquierda a derecha: padre del novio, madre del novio, sacerdote, novia, novio, madre del novio y padre del novio.
Organización de las mesas con padres separados
Lo primero que deben entender los padres es que la boda se trata de los novios y no de ellos, por lo que deben hacer un esfuerzo (a veces sobre humano) para soportarse al menos por un día. Si los padres separados pueden superar eso, lo ideal es que respeten el orden establecido; sin embargo, si este no es el caso puedes optar por:
- Sentarlos juntos igual, aunque no se hablen
- Sentar a cada uno con el padrino o la madrina para que les acompañe
- Sentarles en mesas diferentes y sustituirles por el padrino y madrina de la novia o tus hermanos.
- Sentarse solo los recién casados en la mesa presidencial
- Si los abuelos van a asistir, invitarlos a la mesa presidencial en lugar de los padres
- Consultarles cómo quieren sentarse y dejarles que ellos decidan.